Gestión de oportunidades

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Según ISO 9001:2015 e ISO 14001:2015, tanto riesgos como oportunidades deben ser abordados de la misma manera, de hecho, a lo largo del texto de las normas, siempre encontramos ambos conceptos ligados el uno al otro. Sin embargo, es cierto que en la práctica el foco se ha centrado en la gestión de los riesgos (quizás por la propia naturaleza humana que tiende a enfocar el pensamiento en negativo), dejando en un segundo plano a las oportunidades.

A lo largo de este artículo vamos a darle a las oportunidades el sitio que se merecen y descubrir el verdadero potencial que tienen, así como la mejor forma para abordarlas.

 

¿Qué es una oportunidad?

Se denomina oportunidad a toda circunstancia en la cual existe la posibilidad de lograr algún tipo de mejora de índole económica, social, laboral, etc.

Según el apartado 0.3.3. Pensamiento basado en riesgos de la norma ISO 9001:2015:

Las oportunidades pueden surgir como resultado de una situación favorable para lograr un resultado previsto, por ejemplo, un conjunto de circunstancias que permita a la organización atraer clientes, desarrollar nuevos productos y/o servicios, reducir los residuos o mejorar la productividad.

 

Gestión de las oportunidades

El primer paso que debemos dar es identificar las oportunidades de nuestro sistema de gestión, para ello nos puede venir muy bien el Análisis del Contexto de la Organización que hayamos realizado previamente según el punto 4 de las normas ISO, más aún si la metodología empleada ha sido la creación de una matriz DAFO. Si es así, ya tenemos el primer paso ejecutado. Si este no es el caso, nos puede facilitar el trabajo de identificar las oportunidades separarlas por los procesos más importantes de nuestra empresa (producción, compras, recursos humanos, etc).

Una vez identificadas las oportunidades, debemos analizarlas para tomar una decisión respecto a ellas. Esta decisión puede ser:

  • Llevar a cabo la oportunidad
  • Analizarla más detalladamente para conocer sus posibilidades reales antes de ponerla en marcha
  • Rechazar la oportunidad

Aunque no es un requisito de norma, para que el análisis de estas oportunidades esté fundamentado en algo más que una simple percepción o intuición, es recomendable realizar una evaluación de las mismas podemos basar, por ejemplo, en una combinación de la probabilidad de lograr la oportunidad y el beneficio que nos reportaría (ampliación de nuevos servicios/productos, llegar a nuevos clientes, expansión a nuevas zonas geográficas, mejora de la organización interna, etc.).

Para aquellas oportunidades que finalmente decidamos llevar a cabo debemos plantear acciones que vamos a poner en marcha para su consecución y definir plazos, responsabilidades, seguimiento, etc.

Como habéis podido comprobar, el proceso a seguir es muy similar a la identificación y evaluación de riesgos, por lo que quizás lo más sencillo es realizarlo conjuntamente, ya que incluso puede darse el caso de que las acciones para abordar un determinado riesgo y una oportunidad sean similares, pudiendo converger en un objetivo del sistema de gestión.

Si deseas más información al respecto no dudes en ponerte en contacto con nosotros en www.cinde.es

Por | 2018-10-03T10:53:45+00:00 octubre 3rd, 2018|Negocios, Normalización|0 Comentarios

Acerca del Autor:

Responsable del área de Normalización, Gestión y Calidad en Cinde

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