El pasado día 1 de septiembre de 2021 se publicó la norma de calidad de los aceites de oliva y de orujo de oliva (Real Decreto 760/2021), aplicable a todas las instalaciones de elaboración de aceite de oliva y de orujo de oliva radicadas en España, así como a todos los aceites de oliva y de orujo de oliva elaborados en España para su comercialización en España y a los operadores que elaboren o comercialicen aceites de oliva y de orujo de oliva en España, sin perjuicio de lo establecido en la cláusula de reconocimiento mutuo. Por el interés que tiene este texto para todos los agentes implicados en la producción, envasado y comercialización de aceites de oliva y de orujo de oliva, creemos que es necesario hacer un pequeño resumen de las novedades que incluye.

 

Denominaciones de los aceites

En primer lugar, cabe destacar que el texto mantiene las mismas denominaciones de los aceites aplicadas hasta ahora y contenidas en el Reglamento (UE) n.º 1308/2013, por lo que no cabe reseñar al respecto. Lo que sí es destacable es que, si bien esto ya se contemplaba de manera indirecta en la legislación vigente hasta ahora, se prohíbe expresamente el uso de los términos “virgen” o “virgen extra” en el etiquetado de otros productos alimenticios de apariencia oleosa que puedan confundirse con los aceites de oliva (otros aceites, condimentos, aderezos…), lo que sin duda puede contribuir a un mayor reconocimiento de la calidad de los aceites de oliva.

 

Trazabilidad

La norma profundiza en la información y documentos que se tienen que mantener para el control de la trazabilidad en todas las fases que afecten a las operaciones de obtención de aceites, extracción, refinado, clasificación, cambio de depósito, mezclas de aceites y envasado de aceites, lo que no supone novedad respecto a los requisitos actuales, pero sí concreta de un modo muy claro qué datos hay que mantener identificados.

 

A este respecto, es importante destacar como novedad que la norma exige que, en los documentos de trazabilidad, se incluyan aquellas menciones que se pretenda declarar en el etiquetado, como pueden ser el lote, la posible extracción en frío, la variedad de aceituna, u otras, así como la exigencia de que la cumplimentación de registros se haga en tiempo real.

 

Documento de acompañamiento

Un asunto relevante al que la norma le da mucha importancia es el control de la trazabilidad en las operaciones de entrada y salida de aceite, siendo lo más destacado el hecho de la obligatoriedad de un documento de acompañamiento en todas las operaciones de entrada y salida que debe acompañar a todas las operaciones de transporte de aceites, ya se trate de aceite a granel o envasado. Este documento debe incluir la información que permita identificar inequívocamente el producto, el origen y el destino, incluido el transporte. Además, en el caso de los aceites a granel, este documento deberá ir siempre acompañado de un boletín de análisis o un documento asimilado firmado que acredite la clasificación del aceite de oliva o de orujo de oliva declarada en el documento de acompañamiento.

 

Notificación previa

En este conjunto de novedades referidas a los movimientos de aceites destaca el hecho de que, para los movimientos de entrada y salida de aceites a granel, será necesaria la notificación previa al transporte. Esto implica que, previamente a la operación, se deberá notificar al sistema informatizado del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación la información pertinente que identifique al producto, el origen, el transporte y el destino. Este sistema informático aún no está desarrollado, pero la propia norma establece un plazo máximo del 1 de octubre de 2021 para que esté funcionando. Por cierto, la notificación previa mediante el sistema informático generará por sí misma el documento de acompañamiento, lo que sin duda facilitará el trámite. Sin embargo, en los transportes de aceite envasado el documento de acompañamiento deberá ser elaborado por la propia empresa.

 

Obligaciones y prohibiciones

Por último, la norma establece las obligaciones específicas en cuanto a las instalaciones, los aceites y los envases, que en conjunto no modifican el actual marco. Sin embargo, hay que hacer notar que la norma prohíbe expresamente que las mezclas de aceites de oliva vírgenes previamente clasificados, se clasifiquen con una categoría superior a la del aceite de menor categoría utilizado. Esta práctica, muy habitual hasta ahora para “refrescar” los aceites de campañas anteriores, queda pues eliminada. Conviene hacer un comentario aquí. Estrictamente, la norma solo prohíbe esta práctica si se hace para conferir una categoría superior (AOVE) a un aceite antiguo con categoría inferior (AOV). Es cierto que esta es la intención principal de esta práctica, ya que la mezcla se hace para mejorar un aceite antiguo, pero lo que se prohíbe es la clasificación con una categoría superior de un aceite mezclado, no la mezcla en sí misma.

 

Cláusula de reconocimiento mutuo

Para terminar, conviene recordar que esta norma es aplicable únicamente a los aceites y a los operadores en España. La propia norma incluye una cláusula de reconocimiento mutuo que establece que las mercancías comercializadas legalmente en otro Estado miembro de la Unión Europea o en Turquía, u originarias de un Estado de la Asociación Europea de Libre Comercio signatario del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo y comercializadas legalmente en él, se consideran conformes con el presente real decreto.

 

Conclusión

En definitiva, esta nueva norma de calidad intenta mejorar tanto las prácticas de producción y de comercialización de los aceites de oliva y de orujo de oliva, así como ampliar el control en los movimientos del producto. Aunque no supone cambios radicales, sí introduce elementos novedosos de interés que hay que tener muy en cuenta.

En Cinde podemos asesorarte sobre las implicaciones que puede suponer para tu negocio esta nueva norma. Si tienes alguna duda estaremos encantados de poder ayudarte.