Análisis CAME

Según hemos podido ver en artículos anteriores de este blog (Contexto de la organización… / Adaptación a ISO 9001:2015), uno de los requisitos introducidos con la nueva versión de la norma ISO 9001:2015 es la necesidad de analizar el contexto de la organización, determinando tanto las cuestiones externas e internas que pueden afectar a la capacidad de la empresa para lograr los resultados esperados. Para realizar este diagnóstico, uno de los métodos propuestos era el análisis DAFO, pero una vez identificados esos puntos débiles y fuertes, es necesario tomar acciones, lo que está relacionado con otra de las novedades introducidas por la versión 2015, el planteamiento de acciones para abordar los riesgos y oportunidades. Para ello, podemos valernos del análisis CAME.

 

¿Qué es el Análisis CAME?

Se trata de una herramienta de diagnóstico estratégico complementaria al análisis DAFO. El nombre del análisis CAME viene de las iniciales corregir, afrontar, mantener y explotar.

Tras realizar el análisis DAFO de nuestra organización y obtener nuestras debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades debemos tomar decisiones y emprender acciones para tratar cada una de ellas. En este punto es cuando entra en juego el análisis CAME, siendo la correspondencia entre ambos la siguiente:

  • Corregir las Debilidades: se trata de emprender acciones encaminadas a eliminar nuestras debilidades.
  • Afrontar las Amenazas: debemos tomar acciones que nos permitan que las amenazas no lleguen a convertirse en debilidades, o que en caso de que lleguen a serlo, su impacto sobre nuestra empresa sea mínimo.
  • Mantener las Fortalezas: tan importante como eliminar las debilidades es conservar nuestros puntos fuertes, aquellos que ha llevado a nuestra empresa a donde se encuentra actualmente y que nos permite diferenciarnos del resto.
  • Explotar las Oportunidades: debemos aprovechar las oportunidades detectadas para obtener beneficio de ellas y llegar a convertirlas en fortalezas.

 

Estrategias del Análisis CAME

En función de los cuatro tipos de acciones a llevar a cabo, se pueden plantear cuatro estrategias posibles a poner en marcha en nuestra organización. Las podemos clasificar del siguiente modo:

  • Estrategias Ofensivas: se centran en mantener las fortalezas propias de tu empresa y explotar las oportunidades identificadas. Muy utilizadas por nuevas empresas que buscan hacerse un hueco en el mercado.
  • Estrategias de Supervivencia: suponen afrontar las amenazas y corregir las debilidades.
  • Estrategias Defensivas: combinan el mantener las fortalezas de nuestra organización con afrontar las amenazas que puedan ir surgiendo. Son habituales en empresas consolidadas.
  • Estrategias de Reorientación: optan por explotar las oportunidades, así como corregir las debilidades, buscando de esta manera un cambio de rumbo que puede traducirse en nuevos productos o servicios, dirigirse a nueva tipología de clientes, etc.

 

Tras las ideas expuestas, es evidente que no tiene sentido realizar un análisis DAFO sin posteriormente llevar a cabo un análisis CAME, ya que de nada nos sirve tener un perfecto diagnóstico de la situación de nuestra empresa si después no ponemos en marcha acciones.

Si deseas más información al respecto no dudes en ponerte en contacto con nosotros en www.cinde.es

Por |2018-06-27T08:59:14+02:00junio 27th, 2018|Negocios, Normalización|Sin comentarios

About the autor:

Responsable del área de Normalización, Gestión y Calidad en Cinde

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